ORDENES bergoglianas a la monjas tradis: vestir falda acortada y no penitenciar. Misa Tridentina bajo lupa controlada.
Dámaso
El vaticano ll y su puesta al día está acabando con los religiosos activos y contemplativos. De sobra saben que la solución está en volver a la regla, pero prefieren la vida aburguesada que actualmente llevan.
Oscar
Realmente hoy solo se puede ingresar en ordenes tradicionalistas, el resto están echadas a perder y sin solución hasta su extinción. Pongo por ejemplo el caso de El Arconte, que tiene un canal en youtube: Ingresó de joven con mucha ilusión a un convento franciscano en Andalucia, le mandaron a estudiar teologia a la facultad de Teología de Granada, donde aprendió todas las herejias y modernismos habidos y por haber, después se traslado a Ecuador a otro convento franciscano donde era notorio el afeminamiento de algunos monjes que incluso tenían su novio fuera. Despues de 8 años salió habiendo perdido la fe catolica, con la herejía gnostica, aunque se crea católico a su manera. Si alguien tiene la fe católica y la quiere mantener, solo es posible en órdenes tradicionalistas, no hay otra.
MARQUÉS DE BRADOMÍN
Tengo un hermano que estudió en la Facultad de Teología de Granada, gestionada por jesuitas, recuerdo aquellos tiempos en que estaba entusiasmado, hoy en día después de un proceso lamentable que le llevó a la nueva era, acabó siendo budista. Es una pena y una tragedia familiar, yo ya lo he dado por perdido a el y a sus hijos.
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| esta sodomada blasfemica de escándalo la pagarán LPA muy cara Y PRONTO |
Antonio
Tiene sentido lo que dice si consideramos que las ordenes de vida contemplativa han sido objeto de un bombardeo progresista continuo para desvirtuarlas de su misión y llevarlas a una vida mas integrada con el mundo y sus "necesidades". Cuando vi el titular del articulo («Puede que nos hayamos vuelto sal sosa») me hizo pensar en la actual promoción del buenismo humanista desprovisto de nociones de pecado, de la necesidad de purificar el alma de los destrozos que el mismo hace en ella para que en vez de buscar la unión con el dem..., el mundo y la carne, busquemos la unión con Dios. No es apenas la falta de diálogo que separa a los hombres entre sì, sino el apego a los vicios condenados en los Mandamientos.
Por otro lado, el tipo de espiritualidad que les inculcaron a las ordenes contemplativas con la Nouvelle Théologie que buscaba superar la rigidez de la escolastica o con el CV2 y los cambios liturgicistas, los “nuevos movimientos eclesiales” , la necesidad de orientarlos hacia a "los cambios de la Iglesia global", al apelo tanto del Papa Francisco como de LXIV del llamamiento a "abrirse y huir de pequeñas comunidades para que se abran al espíritu de la multiplicidad, riqueza, acogimiento de lo diferente". La priorización de preocuparnos por la humanidad sufriente, despojarnos de la esclavitud del egoísmo y la autocomplacencia, la introversión de las “espiritualidades de la etiqueta”, "el futuro de los movimientos que pasa por compatibilizar las diferentes eclesiologías con la reorientación de la Iglesia hacia el mundo y las demás iglesias mundiales". En este contexto de cambios teológicos en la espiritualidad, tienen difícil mantener el rumbo y no desaparer en un humanismo buenista.
la Universidad de Verano de la Fundación Lepanto se celebró en Subiaco del 23 al 26 de julio, bajo el lema « Detener el caos: el compromiso de los católicos ante el nuevo desorden global ». La reunión fue inaugurada por el presidente de la Fundación Lepanto, el profesor Roberto de Mattei
, quien reflexionó sobre el fenómeno de la «infodemia», observando que
el problema de nuestro tiempo no radica tanto en la abundancia de
información, sino en la falta de criterios para juzgarla.
GALERIA DE CHARLATANES
La
locura de los modernistas se va extendiendo como el aceite. Los
disparates que escupen estos renegados están alcanzando cotas de
frenopático. Yo creo mas bien que es el Espíritu Santo el que está
ayudando a recuperar la misa Vetus Ordo, que es la que tiene la liturgia
adecuada al sacrifico de Cristo en la Cruz por todos nosotros, no en la
merienda de negros que en que se ha convertido la moderna del Tontini.
Los que que tengan todavía el misal del 62 guárdenlos por que los van a
necesitar, en aquellos tiempos se quemaron por miles, yo conservo los de
mis padres como oro en paño.
En la enclicica PASCENDI san Pío X advierte que los fabricantes de errores ya no debían buscarse solo entre enemigos declarados de la Iglesia, porque muchos se ocultaban “en el seno y gremio mismo de la Iglesia”.
Es más, afirmaba que tramaban la ruina de la Iglesia “no desde fuera, sino desde dentro”.
Leído hoy, resulta imposible no pensar en la crisis que se ha desatado especialmente tras el CVII y su recepción modernista: doctrinas ambiguas, moral diluida, liturgias deformadas, desprecio por la Tradición, fascinación por lo mundano y una pastoral que demasiadas veces habla más como el mundo que como la Iglesia.
San Pío X no hablaba de enemigos externos, perseguidores visibles o ataques declarados. Hablaba de hombres que, usando lenguaje católico, cargos eclesiales y apariencia de reforma, terminan vaciando la fe desde dentro.

Antonio
Hacer
divulgación y expandirse. "¿Por qué alguien querría dar un paso atrás
en su fe y en su vida espiritual?" Bien. En esta descripción del
problema està la esencia de la política, no solo de este sacerdote, sino
de sus superiores, del Vaticano e incluso del propio LXIV: aislar y
evitar la expansión de la espiritualidad tradicionalista en torno a la
misa tridentina! Es digno de resaltar la ceguera espiritual de esta
posición que considera que la actual desintegración de la Iglesia, sea
en cifras cuanto en calidad, no existe. La Iglesia no ha perdido fieles,
religiosos, templos, el relativismo moral sodomita y pedófilo no campea
en ella, todo està bien y... los atrasados en "la fè y en la vida
espiritual" son aquellos que procuran practicar la ley de Dios... Es una
cadena de cegueras donde ciegos guian a otros ciegos sin importarles
los resultados. O quizas esos resultados sean.
Te hice un poema
La queja sobre la falta de candidatos en los monasterios esconde una realidad más profunda: el filtro del poder. Cuando las instituciones se gestionan bajo dinámicas de autopreservación, "proteger el currículo" se vuelve más importante que la vocación auténtica. Al igual que en los peores episodios de control político, donde se repartían carnés de buenos y malos ciudadanos, en ciertos sectores eclesiásticos parece premiarse la sumisión. El poder teme al idealista porque el idealista es libre e incómodo; prefiere perfiles manejables. Así se vacían las instituciones: no por falta de interés, sino por un exceso de burocracia espiritual que ahoga el talento y la verdad.
(R)oT.IA
la crisis de la Iglesia secular ha terminado por "externalizar" su responsabilidad pastoral hacia la vida contemplativa, un ecosistema espiritual diseñado para el silencio, no para la contención de crisis diocesanas; En tiempos de profundas crisis institucionales y heridas internas en los fieles, la absoluta honestidad, coherencia y radicalidad evangélica de los monjes y monjas trapenses han servido como un faro de verdad y un pilar invisible que sostiene la fe de muchos.
Sistemas de Información "Cloaca": Este es un punto crítico. En los entornos eclesiásticos y de poder se utilizan con frecuencia canales de desinformación, rumores o informes internos sesgados para presionar a las órdenes contemplativas, y por.supuesto.lo.usan respecto.se.candidatos. así agradan al.poder que. puso a lo mejor a.ese.obispo o.con el.que.desde.luego está en connivencia( a fin de cuentas así le.fue.bien al.Obispo )Si un monasterio o un abad no se pliega a las exigencias o directrices de la política diocesana, se activan estos mecanismos de desprestigio silencioso o de asfixia económica y pastoral, desgastando aún más a las comunidades.
De vuelta de casi todo
Yo estuve probando mi vocación en cierto monasterio, muy famoso en España, y lo que vi me desilusionó bastante. No tenía nada que ver (o en el mejor de los casos, muy poco) con lo que yo conocía de ese monasterio, gracias a lecturas, en la época preconciliar. La observancia del silencio era deficiente; el maestro de novicios un jovenzuelo de treinta y tanto años bastante creído y que en cierta ocasión se dirigió a mí de malas maneras -se supone que un maestro ha de ser hombre de mucha experiencia y vida monástica, o sea, alguien ya maduro-; comilonas con relativa frecuencia, con carne, alcohol, viandas variadas, y por supuesto, con charlas muy edificantes, como la que yo presencié: un monje octogenario hablando de un tema algo verde -y no me refiero a algo ecológico-, etc. Podría contar más cosas de lo que viví en ese célebre monasterio. Por supuesto, excuso decir que ese monasterio está hundido en cuanto a vocaciones
En plena crisis de credibilidad institucional, el monasterio trapense es de los pocos lugares que los fieles perciben como "incontaminados. 1. Imán de Realidades Heridas: Precisamente porque son creíbles, las personas con adicciones o traumas espirituales graves acuden a ellos buscando la sanación que no encuentran en las parroquias. 2. El Error de los Obispados: Comodidad y Sobrecarga. 3. Suplencia Injusta: Muchos obispos han utilizado a los monasterios como un "comodín" o "cajón de sastre" para derivar los casos más complejos que sus diócesis no saben o no quieren gestionar.
La sobrecarga impuesta por las diócesis rompe este ecosistema de tres formas:
Invasión del Silencio: El acompañamiento de realidades humanas complejas (traumas, adicciones) exige un desgaste psicológico y de escucha constante. Esto destruye el Silentium, que no es solo no hablar, sino mantener la mente libre de "ruido del mundo" para la contemplación.
Alteración del Oficio Divino: Cuando los monjes o monjas deben atender emergencias pastorales o reuniones de gestión derivadas de las diócesis, el horario del coro (las horas litúrgicas) empieza a sufrir retrasos o ausencias.
Distorsión del Trabajo Monástico: El trabajo trapense tradicional (agricultura, artesanía, papelería) está diseñado para ser manual, comunitario y silencioso. Sustituirlo por "trabajo de consejería o terapia" transforma al monje en un asistente social, desvirtuando su vocación original.
extr. foro infovaticana y gloria.tv