lunes, 16 de julio de 2018

PORTEÑOS de Jorge PACO1 pancho GOG de ber- y LIO KAOS CATOLICÓN ex-






Aguer es de esos a cuyo alrededor no crece ni el pasto. Con un terrible complejo de superioridad jamás logró forma un equipo, un colegio sacerdotal, discípulos, herederos. Con ombliguitis aguda, todo empezaba y terminaba en él. Basta observar los ejemplares sacerdotales que envío estudiar a Roma, pobres infelices que jamás podrán estar al frente de una clase universitaria y lo más importante: incapaces de formarse en una clase universitaria. Tuvo oportunidad de hacer obispo al padre Delgado pero su ego no le permitió hacer desde el gobierno pastoral algo bien. Efectivamente no sólo no combatió sino que permitió que creciera la trama rosa del clero platense. Parroquias, colegios, institutos, puestos y dineros todo en manos del clero gay. Abiertamente gay. Clero y seminario. Mientras tanto él seguía usando su pulcra mitra dorada y perorando de los amigos en el poder que tenía. Amigos que hoy no se acordaron de este otario. Murió como vivió. Lo que el hombre de blanco le hizo no es otra cosa que la que habitualmente él hacia. A cuántos sacerdotes y seminaristas destrató personalmente o a través de su querido e impresentable Nicolás?- Juntos destrozaron moral, física y psicológicamente a muchos sacerdotes y seminaristas de bien, no progresistas, no gays, que buscaban hacer bien las cosas. Muchos se fueron con gran cansancio moral. También su querido Sidders que usaba a antojo y provecho propio los fondos de la curia, autos de lujo y colección, administración de campos de la Iglesia platense como propios, su locura se plasmó en un vitraux en el colegio San Vicente de Paul que lo perpetuará a pesar del Trucho. 


Podríamos seguir infinitamente con este tipejo vulgar e insignificante pero ahora sólo importa saber qué hará con los caballos y las gallinas de guinea que mantenía con la plata de la curia. Conocidos y probados son los casos de malversación de fondos, o mejor dicho, de retención de fondos. Ahí podrían explicar qué hacían con la plata que conseguían desplumando al clero luego de obligarlos a testar a su favor. Operaciones en las que estaban involucrados no sólo los auxiliares sino también los formadores del seminario y algunos seminaristas. Hay un caso bastante reciente donde a través de una infame campaña de desprestigio digitada desde la curia se mancilló el buen nombre de un sacerdote que se negó a ceder al obispo un departamento que había sido legado por un sacerdote mayor que vivía en el seminario. A ese pobre sacerdote mayor le vendieron hasta la sepultura familiar en el cementerio local. También habría que preguntarse por ese manía de ocultar los abusos y la homosexualidad. Sacerdotes viviendo con hombres a pleno conocimiento de las comunidades parroquiales. Sacerdotes que desde el seminario mostraban una infame inclinación hacia el cariño y la lujuria con otros varones. Sacerdotes que buscaban seminaristas para sentir calor humano. Y mientras tanto Aguer brillaba con la pluma y la palabra, porque ese cote es digno de mencionar y reconocer. Lástima que no se gobierna ni con la pluma ni con la palabra sino con decisiones y hechos. Aguer y el hombre de blanco son lo mismo, el problema de estos ha sido siempre una cuestión de escala.  en FORO WANDERER














Man With No Name





Son orcos hechos y derechos. Algunos demuestran su naturaleza maligna en cuerpos trasvestidos, tatuados y pervertidos otros de apariencia mas normal al abrir la boca dan testimonio de su afiliacion a Satan, muy probablemente sin saberlo.

Con respecto a Macri yo lo venia bancando hasta que hizo esto.

No abrigo ninguna esperanza al respecto, despues de todo es el pais que somos, en donde todo invariablemente termina mal (al menos desde hace 80 o 70 años).

Habria que estudiar cual fue el momento en que Argentina perdio la Fe
. FORO THE WANDERER







El cardenal de Buenos Aires, que “es un dictador despiadado y vengativo”, (estas fueron las palabras de una prelado de la curia romana cuando aconsejó a los miembros del Consejo Magistral de la Orden de Malta que no reeligieran a frey Matthew Festing como gran maestre. Cf. Marcoantonio Colonna, The Dictator Pope, 2017) dos meses después de convertido en sucesor de Pedro, nombró al padre Víctor Fernández ordinario de la desaparecida arquidiócesis de Tiburnia, es decir, arzobispo in partibus, como un premio para él y una humillación para quienes se habían opuesto a sus intenciones. Esa venganza y humillación, propia de corazones pequeños y almas miserables, se coronó con la designación de Tucho como sucesor de Mons. Héctor Aguer, un teólogo de valía, uno de los pocos con los que contaba el episcopado argentino.
EN THE WANDERER



De mi parte, diré a secas y con dolor, una vez más, que este tipo de felonías prueba que la cabeza actual de la Iglesia está en manos de un personaje contumazmente siniestro, dispuesto a todo para ultrajar a la Esposa. Bergoglio sabe muy bien que Angelelli no murió por causa de la Fe Católica, sino que militó en su contra desde el partisanismo rojo, hasta que un simple accidente automovilístico se lo llevó de la tierra. Bergoglio sabe muy bien que los verdaderos mártires en aquella contienda que ensangrentó a la Argentina, no son el obispo zurdo con sus compañeros de malandanzas. Son las víctimas de su despliegue criminal, análogo en lo esencial con las perrerías del bolchevismo. 
EN NACIONALISMOCATOLICO




No quiero hacer leña del árbol caído, pero si hay algo que Aguer debería haber hecho en esa Arquidiocesis era desarticular la tremenda camarilla de sacerdotes gays que siempre se han disputado y logrado los mejores puestos y parroquias. La fama legendaria de la Arquidiocesis de albergar en su seno una multitud de sacerdotes homosexuales seguirá. Y ojo, no es cuestión menor. Quién conozca un poquito el ambiente podrá darme la razón sin titubear. Es enorme el daño y el escándalo que esta camarilla rosa ha causado. Y siguen todos en sus puestos tan campantes.

Ojo: nobleza obliga: no se puede negar el bien que Monseñor Aguer le hizo a La Plata en muchísimos sentidos. Innegable.

Sin embargo me gustaría hacer notar de un elemento no menor, y decisivo en el sino que le ha tocado a Pocho: no haber promovido como auxiliar o coadjuntor a un sacerdote verdaderamente idóneo (y lo tenía a mano) es incomprensible. De Aguer se puede decir exactamente lo que se dice de Bergoglio: detesta a cualquier sacerdote o laico que le haga sombra. Tuvo la oportunidad de dejar un digno sucesor. Pero eligió de auxiliares a un discípulo suyo de San Miguel, más camionero que doctor, y a un tipito rengo con todas las características que la tradición humana le ha dedicado a los rengos.

Concuerdo que Aguer ha sido, in genere, de lo mejor que hemos tenido en la historia Argentina del episcopado. Pero todas estas contrariedades que le suceden no puedo dejar de atribuírselas en gran parte a su ceguera y obstinación.
 FORO WANDERER




Borregones al matadero romanoide post-conciliar





Pero, y hablando de silencios impuestos a criaturas inocentes, quiero traer a colación otros tipos de silencios: los voluntarios que son alevosa y premeditadamente buscados. Los silencios de la “jerarquía católica”, empezando por Francisco y terminando por los obispos, en este caso de Argentina. En estos últimos días, vimos como en Irlanda se aprobaba la infame ley del aborto, con el calculadísimo e impasible silencio Vaticano. Del mismo modo, ahora, ante tanto grito del pueblo argentino en pro de la vida, pueblo que se ha lanzado a la calle para parar esta barbarie y no ha querido participar de ese silencio nauseabundo, ni una sola palabra nuevamente desde Roma. ¡Ay, silencios, silencios diabólicos! ¡Ay, silencios maléficos y pérfidos!
A parte del silencio de Roma y de los obispos argentinos (a excepción del obispo emérito, monseñor Aguer), se impuso una norma por parte de ellos, durante las últimas manifestaciones por las calles: ¡Prohibimos la Adoración al Santísimo en el exterior para pedir por la no implantación de la ley del aborto en Argentina! Así, como suena. Esta maravillosa iniciativa que pretendía tener adoración del Santísimo en las calles durante las manifestaciones parece que a los obispos actuales les pareció una locura. ¿Qué es eso de sacar a Dios de la Iglesia? ¡Quien quiera pedir por este tema, que entre en las iglesias…! Pareciera que la Argentina católica tiene ahora que esconder su identidad para hacer lo que se ha hecho por siglos en Francia: esconder el culto y la fe para ámbitos internos, nada de manifestaciones públicas y de signos visibles de nuestras creencias en calles y plazas. Desterrar a Dios de la vida pública. Pero esa norma, asombrosamente,  no viene impuesta de parte de la sociedad civil. Esta vil norma ha sido consentida y auspiciada con el beneplácito de la cúpula apóstata de la Iglesia argentina. EN COMOVARADEALMENDRO



Bella, cruel y asesina: Nahir Galarza perturba a la sociedad argentina tras matar a su novio


El caso Nahir Galarza en Argentina es similar, a nivel mediático, al de La Manada en España. El país vive conmocionado su crimen sentimental. 






Lo que no parecía posible puesto que, pensábamos, desnudaría la miseria del papa Francisco y su falta de virtudes cristianas, sucedió el sábado último. Aceptó la renuncia de Mons. Héctor Aguer al arzobispado de La Plata y nombró en su lugar a Mons. Víctor “Tucho” Fernandez. Disparó una bala de plata que no matará al hombre lobo pero que será efectiva para matar lo mucho de bueno que quedaba en esa arquidiócesis y en su seminario, y también para asestar el tiro de gracia al episcopado argentino que quedará definitivamente marcado por la mediocridad y la insignificancia.

Tal como el mismo Mons. Aguer explicó en su homilía de despedida y como completaron otras fuentes, la renuncia fue presentada cuando cumplió 75 años, el 24 de mayo. Siete días después recibió la llamada del encargado de negocios de la Nunciatura para transmitirle las órdenes pontificias: Corpus Christi debía ser su última liturgia pública; se nombraba administrador apostólico a Mons. Bochatey; debía irse de la arquidiócesis inmediatamente después de la celebración, no podrá residir en ella como arzobispo emérito, ni tampoco deberá hacer el traspaso de la sede a su sucesor. Al finalizar la misa, el obispo ortodoxo que se encontraba presente, tomó el micrófono y le ofreció a Mons. Aguer su casa para alojarse puesto que, literalmente, no tiene dónde ir (sus planes eran retirarse el ex-seminario menor de La Plata).

Me pregunto si esta desembozada venganza y manifestación de la carencia no sólo de virtudes cristianas sino también humanas, e incluso de la más elemental caballerosidad que ha demostrado el papa Francisco, no será también una suerte de bala de plata para él mismo. Mons. Aguer tenía predicamento y era apreciado por la mayor parte de los fieles argentinos debido a la claridad con la que decía las cosas y su valentía en defender el Evangelio, que es justamente lo que los fieles buscan en sus pastores, y no encuentran. En pleno debate por el aborto, la voz de Aguer había sido particularmente clara, y los católicos que están librando una buena batalla encontraban en él un cierto liderazgo. Desplazarlo de un modo tan humillante provocará que muchos de esos fieles terminen de comprender quién es verdaderamente Bergoglio.

No jodamos. Por favor, los que queremos estar con la gente no dejemos de reconocer los valores que encarna este papa Francisco. Hoy estos valores no son tan frecuentes. Dejémonos de joder. Podemos detenernos a encontrar el pelo en la leche y lo vamos a encon­trar. Pero en este mundo no existe la pureza absoluta y creo que estamos ante una oportunidad inmensa para volver a poner en el centro a Jesu­cristo y al pueblo que Dios ama. Las últimas declaraciones de Jalics, junto a la opinión de gente de iz­quierda con buena información, como Pérez Esquivel, Oliveira, Fer­nández Meijide, Navarro y otros, muestran que Bergoglio no cagó a nadie, no fue cómplice de la dicta­dura, no dejó de ayudar a ocultarse o a escapar a quienes se lo pidieran e intercedió por algunos en la medi­da en que podía, porque ni siquiera era obispo.

Es notable la capacidad literaria de Mons. Fernández que, en un breve párrafo, es capaz de conjugar verbos particularmente significativos y apropiados para su investidura de arzobispo, rector de una universidad pontificia, teólogo papal en funciones y ahora, arzobispo de La Plata, tales como “joder” o “cagar”. 
 EN THE WANDERER


Dice un señor por ahí arriba: ...Habria que estudiar cual fue el momento en que Argentina perdió la Fe.  Respuesta: lo que perdió fue la guerra (primero), después otra guerra (segundo) y perdió una jerarquía católica que la pudo haber ayudado a sobrevivir a los dos primeros desastres (tercero) disuelta en modernismo y comodismo. Así que ahora la Argentina tiene gobiernos de ocupación; digamos desde 1946 en forma alternada...
Tal vez todo esto será para que, cuando un fuerte vendaval sople y se lleve toda esta mugre al averno, sepamos que viene del Cielo y no de las elecciones, del partido tal o cual, o de la Conferencia Episcopal. No sé si será con o sin sangre; pero ninguna intervención salvífica es gratarola.   FORO THE WANDERER



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