Diana Morant ha admitido que ignoró las llamadas y los mensajes de Gan Pampols, el vicepresidente encargado de la reconstrucción tras la dana, porque “no iba a participar en la estrategia de maquillaje de Mazón”. Es decir: mientras Valencia contaba muertos, pedía ayuda y buscaba coordinación con el Gobierno, la ministra decidió no coger el teléfono por cálculo partidista. No es que no pudiera ayudar, es que no le dio la gana. Que los valencianos se acuerden de cada llamada ignorada la próxima vez que el PSPV les pida su voto.
Jacobo Felipe de Heredia
@JacoboFelinubi
Ya… ¿Esperad y Ribera? Cabrones…
no me habléis de errores y —joder— horrores. No me habléis de Morant y olvidemos a Teresa Ribera como un fallo aislado. Ella no es el problema. Ella es el sistema hecho carne. La sacerdotisa de la transición ecológica que paraliza obras en el Barranco del Poyo — exactamente donde el barro se convirtió en río de la muerte— no cometió un error. Ejecutó el protocolo. El gran Otro burocrático exige paralizar lo real (diques, encauzamientos, infraestructuras) en nombre de estudios interminables, impactos ambientales y la fantasía de un futuro limpio.
El simulacro verde promete salvación mientras el fango se lleva pueblos enteros, coches convertidos en ataúdes y cuerpos hinchados flotando como despojos. Esto no es incompetencia. Es necropolítica sistemática. Deciden quién vive enchufado al flujo de fondos y quién se ahoga lentamente en precariedad y barro. El goce es doble: ellos gozan del poder administrativo y de la recolocación posterior (Bruselas, lobbies energéticos, la buena vida); vosotros gozáis de vuestra propia impotencia moral, aplaudiendo al verdugo porque lleva el uniforme correcto. El plus-de-jouir del sistema: extraen placer de vuestra degradación mientras os venden la deconstrucción como liberación. El barro es la estética final de este modelo: viscoso, pesado, imparable. Cubre las carreteras, las casas, los sueños.
ttps://x.com/Arquimedes_03/status/2073761621004992703/video/1
https://x.com/Arquimedes_03/status/2073761621004992703/video/1
Revela lo que el hiperreal intentaba ocultar: una civilización que deconstruye lo concreto para proteger su fantasía ideológica, y cuando lo real regresa, lo hace como catástrofe. No hay fallo. Hay diseño. Paralizar, gestionar la muerte lenta, cobrar con fondos de emergencia y seguir acelerando. Esto es el sistema en estado puro: un colectivismo estatista que sacrifica lo real en nombre del Bien Superior y luego se sorprende cuando el Bien Superior cobra en vidas. Cuanto más lo aceleran, cuanto más paralizan lo que funciona para “proteger” lo que nunca existió, más rápido se pudre todo. El barro no perdona.
El barro es lo real cobrándose la factura. Ribera no falló. El sistema funcionó exactamente como estaba diseñado. Lucille ya está cubierta de ese mismo fango… y sonríe. Porque al final, el sistema siempre termina enterrado en su propia mierda. Como ahora Morant, como ahora Zapatero, como mañana Sánchez ¿Seguimos aplaudiendo o por fin reconocemos que esto no es un error, sino el plan? —Salud por, para y todo para el partido, bueno para el colectivo… malo para el individuo, salud con vodka soviético.
*Salud con sabor gulag. За Партию!
Y...Abrieron las compuertas sin avisar..... Y SIGUEN AHI chupando en el system. Y les sirvió para dar un show en Bakú a la semana siguiente de GLOBAL eco agendas. GENiOCIDIO climatico spain IMPUNE TOTAL.
