lunes, 1 de septiembre de 2014

Se generaliza EL DESTAPE de lo ocultado CLERICAL-DEMOLITIO del SECRETO revelado en Fátima



MIENTRAS, FATIMA lugar LO ARRASAN LOS DEMOLEDORES DEL FRANCISQUISMO APOSTATA



Hacia las 4 de la tarde del día 3 de enero de 1944, en la capilla del convento, ante el tabernáculo, Lucía pide a Jesús que le haga saber su voluntad: “Sentí entonces que una mano amiga, afectuosa y materna, me toca el hombro”.

Es “la Madre del Cielo” que le dice: “quédate en paz y escribe lo que te mando, pero no aquello que te ha sido dado comprender de su significado”, aludiendo al significado de la visión que la misma Virgen le había revelado.

Inmediatamente después ‒dice la Hermana Lucía‒ “sentí el espíritu inundado por un misterio de luz que es Dios y en El he visto y oído: la punta de la lanza como una llama que se separa, toca el eje de la Tierra y ésta tiembla: montañas, ciudades, regiones y pueblos son sepultados con sus habitantes. El mar, los ríos y las nubes salen de sus límites, desbordándose, inundando y arrastrando en un torbellino, casas y personas en un número que no se puede contar, es la purificación del mundo del pecado en el cual está inmerso.





“El odio, la ambición, provocan la guerra destructiva. Después he sentido en el palpitar acelerado del corazón y en mi espíritu una voz ligera que decía: "en el tiempo, una sola fe, un solo bautismo, una sola Iglesia, Santa, Católica, Apostólica. ¡En la eternidad, el Cielo!" Esta palabra ‘Cielo’ llenó mi corazón de paz y felicidad, de tal modo que, casi sin darme cuenta, continué repitiendo por mucho tiempo: el cielo, el cielo”.





Así le es dada la fuerza para escribir el Tercer Secreto.

Lo inédito que acabo de mencionar es un documento muy interesante, en el cual los adeptos al trabajo encuentran fácilmente confirmación a la reconstrucción histórica por la cual el Tercer Secreto está compuesto de dos partes: una, la visión, que fue escrita y enviada en primer lugar; mientras que la otra ‒la de las palabras de la virgen María y del “significado” de la propia visión‒ fue escrita y enviada más tarde.

Es el famoso y misterioso “agregado” al que se refirió Capovilla. Es el texto, aún no publicado, donde presumiblemente está la parte que más asustaba a Sor Lucía. La misma parte que asustó a Juan XXIII (pero también antes que a él, al Papa Pío XII) y que Roncalli decidió no revelar porque ‒a su juicio‒ podría ser sólo un pensamiento de la Hermana Lucía, sin origen sobrenatural.

Es una parte tan explosiva que aún ahora se continúa negando oficialmente su existencia. Y la apertura de Benedicto XVI en 2010, que llevó a la publicación de este volumen, se ha vuelto a cerrar. Quien calla…

Lo demuestra lo que ocurrió a Solideo Paolini, el mayor estudioso italiano de Fátima que, vistas las páginas de este libro que le envié, escribió al Carmelo de Coimbra pidiendo consultar las dos obras inéditas mencionadas en el volumen, pensando que existen ulteriores detalles sobre la parte mantenida en secreto.

La carta llegó a destino (autenticado por el recibo), pero no tuvo respuesta. Paolini escribió de nuevo entrando en el mérito y preguntando si sor Lucía puso negro sobre blanco el “significado de la visión” que le había sido dado comprender de lo Alto y que aquel 3 de enero evitó de anotar por sugerencia de la Virgen: “¿En las obras que yo le había pedido consultar, no hay ninguna referencia a ‘cualquier cosa más’ en relación al Secreto de Fátima, que no haya sido textualmente publicada?”

La carta fue recibida el 6 de junio. Pero también ésta no tuvo respuesta. Sin embargo, habría sido fácil decir no. Evidentemente la respuesta era “sí”, pero no se puede dar, porque sería explosiva. Así, silencio.

Sin embargo, la visión que acabo de mencionar se refiere a los dos elementos que se supone están contenidos en el texto inédito del Secreto: la profecía de una inmensa tragedia para el mundo y una gran apostasía y crisis en la Iglesia. Una prueba apocalíptica al final de la cual ‒dijo Nuestra Señora en Fátima ella misma‒ “Mi Inmaculado Corazón triunfará”.

A este esperado “triunfo” hizo referencia Benedicto XVI en 2010: “Que los siete años que nos separan del centenario de las Apariciones (2017) puedan acelerar el triunfo previsto del Inmaculado Corazón de María, para gloria de la Santísima Trinidad”.

Esto significa que hoy, en 2014, ¿hemos entrado en la espantosa prueba? De hecho, si nos fijamos en las noticias…

lo Straniero ‒ El blog de Antonio Socci (Periodista italiano ampliamente conocido)
en ENVIOS ACCION FAMILIA CHILE






Los obispos colombianos acaban de amparar en sus locales, en su página web oficial, con la convocatoria adjunta, la presentación de un libro firmado por un autor gallego, que se las da de “profeta” de la paz mundial dialogando entre todas las religiones buscando un mundo feliz y paradisíaco similar al jardín del Edén antes de tomar el fruto del árbol prohibido por Dios a nuestros primeros padres. Según este vendedor de humo, Victorino Pérez Prieto, el panteísmo que destila su libro es la antesala de la corte celestial colocada por él aquí en la tierra, mejor que en el cielo.
El panteísmo está condenado por el Magisterio de la Iglesia. Algo que parecen olvidar en el interior de la Conferencia Episcopal Colombiana, donde el gallego ha sido recibido cual premio nobel, camuflado en un diálogo interreligioso melifluo y suavón, mientras que en Oriente Medio están matando en la Cruz a cristianos como si fueran moscas a manos de unos fanáticos musulmanes. EN INFOVATICANA

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